Alba de Tormes no es solo una villa; es un viaje al corazón del Siglo de Oro español. Como sede histórica de los estados ducales de la Casa de Alba, cada piedra de su trazado medieval respira nobleza y poder. Sin embargo, su fama universal reside en su vínculo indisoluble con Santa Teresa de Jesús. La Santa, que encontró en estas tierras un hogar y un refugio gracias a la cercanía con los Duques, eligió este rincón a orillas del Tormes para su última morada.
Hoy, el Convento de la Anunciación no es solo un monumento arquitectónico, sino un centro de peregrinación mundial donde se custodian sus reliquias mayores. Pasear por Alba es cruzar el puente medieval sobre el río, admirar la imponente torre del homenaje del Castillo de los Duques y sentir la paz de un lugar donde la historia y la fe se entrelazan de forma única.
Naturaleza y patrimonio
Descubre la grandeza de una villa medieval única. Sede de la Casa de Alba y lugar de descanso eterno de Santa Teresa de Jesús, este destino ofrece una riqueza patrimonial y espiritual incomparable a pocos minutos de nuestro alojamiento.
Explora el pasado de la familia de los Álvarez de Toledo a través de los restos de su castillo y su imponente torre del homenaje.
Visita el Convento de la Anunciación, lugar donde falleció Santa Teresa de Jesús y donde se custodian sus reliquias más sagradas.
Cruza su histórico puente sobre el río Tormes y recorre sus iglesias y conventos que guardan siglos de arte y devoción castellana.
Disfruta de un día cultural inolvidable en Alba de Tormes antes de regresar al relax y tranquilidad de nuestras casas rurales.
Alojamientos
Tu hogar rural donde sentirte como en casa, rodeado de paisajes y la calidez de un servicio personalizado.
El lugar ideal para descansar tras un día de aventura, disfrutando de nuestro exclusivo SPA privado y un detalle de bienvenida único.
El entorno nos permite ofrecerte desde la adrenalina del rafting o el esquí en La Covatilla, hasta la calma de un día de piragüismo o senderismo.
Descubre un territorio de contrastes: el sabor de Guijuelo, Salamanca y Alba de Tormes, o la belleza natural de Gredos, el Valle del Jerte y nuestras Sierras.